El periódico digital holandés De Correspondent, lanzado en 2013 y considerado internacionalmente como un proyecto emblemático en contenido pagado y en periodismo financiado por crowdfunding, acaba de hacer públicos los datos que muestran la procedencia de los ingresos y la estructura de costes del último año. El periódico no muestra publicidad, por lo que la partida mayoritaria es la de las suscripciones. En 2017, la cuenta de PyG fue de -240.000 euros. Este año esperan llegar al break even

El 78% de los ingresos del año pasado (3,8 millones de euros) provinieron de las tarifas de suscripción. El periódico cuenta en estos momentos con 60.000 suscriptores de pago.

El segundo mayor pilar de ingresos, con un 14%, fue la venta de libros por parte de los autores de Correspondent. 

La tercera fuente de ingresos proviene de la partipación en congresos de los periodistas y otros oradores, que contribuyó con el 5.6% de las ventas en 2017. Sin embargo, De Correspondent ha anunciado que cierra esta vía de negocio y no la explotará, “porque distraía a nuestros periodistas de escribir nuevas historias”, según ha explicado Ernst Pfauth, cofundador y CEO de The Correspondent.

La cuarta fuente de ingresos, con un 2%, proviene de donaciones de los lectores, y el restante 0,4% ha llegado mediante la sindicación de contenidos.

Distribución de los ingresos de De Correspondent. Infografía: Leon de Korte (Cortesía de De Correspondent)

Distribución de los gastos

En ese ejercicio de transparencia financiera, De Correspondent ha desvelado también la estructura de costes. El 45,4% ha ido a costes de personal del área editorial; el 17,9 % se ha gastado en tecnología; el 8,8% ha ido a parar a fotografía, incluidos salarios; el 5,5% a costes de la publicación de libros, el 5,1% a Recursos Humanos y administración; un 4,9% para gastos financieros y otro 4,9% a Marketing. El resto se divide en gastos de alquileres y otros gastos menores.

 En estos momentos (octubre de 2018) el periódico cuenta con 19 corresponsales permanentes y 22 profesionales independientes (freelance). Hay, además, siete personas en el staff, entre editores jefe y correctores.

Estructura de costes de The Correspondent. Infografía De Correspondent

La necesidad de ser transparentes

Según explica Pfauth, “cuando trabajaba en una compañía de medios tradicional, que no divulgaba información financiera a los suscriptores, raramente recibía preguntas de los lectores sobre las decisiones comerciales. Pero he notado que una vez que comienzas a ser más transparente con respecto a tu negocio, la demanda de transparencia crece con él. Cuando publicamos nuestro informe financiero el año pasado, nuestros lectores no estaban satisfechos. Será difícil encontrar una compañía de medios que sea tan abierta acerca de sus finanzas como nosotros. Pero aún así, nuestros miembros aún exigían más transparencia.Tiene sentido: cuando le das a tus lectores más información, también tendrán más información a mano para hacer preguntas. ¡Ahora que lo pienso, así es como funciona el periodismo!”

Pfauth indica que “en nuestro caso, los miembros comentaron que solo compartimos cómo gastamos su cuota de membresía. En los primeros años de De Correspondent, esto tenía perfecto sentido. Las tarifas de membresía fueron nuestra única fuente de ingresos significativa. Pero en 2016, nuestra división de publicación de libros fue la fuente del 14 por ciento de nuestros ingresos anuales (un aumento del 2% en 2015). Los miembros también querían saber cómo invertimos esos retornos. Estamos de acuerdo con ellos. Habían ayudado a financiar nuestros primeros libros con sus cuotas de membresía, por lo que era natural contarles también sobre lo que sucedió con los ingresos. Es por eso que incluimos todos nuestros ingresos en el gráfico circular de gastos en la edición de este año. Creo que ser más transparente conduce a la necesidad de una mayor transparencia, lo que nos mantiene enfocados en la creación de una publicación basada en lectores”.

Prepara el lanzamiento de una versión en inglés

De Correspondent está preparando el lanzamiento de la versión en inglés desde Estados Unidos, prevista para 2019. Para ello hará lo mismo que con el lanzamiento de la versión original en holandés, cuyo arranque se financió con una potente campaña de crowfunding. “Al igual que la versión holandesa, The Correspondent será posible gracias a los futuros miembros, pero para encontrar a esos miembros, también necesitamos dinero por adelantado”.

Deja un comentario