En un momento en el que parece que empieza a haber al menos cierto acuerdo teórico de que sólo una estrategia “subscription-first”, es decir, una estrategia que ponga en el centro de todo al usuario y cómo crear contenidos de suficiente calidad y valor como para que los lectores paguen por ellos, va a permitir al periodismo de calidad salir adelante, hay voces que se atreven a ir contra la opinión generalizada.

Es el caso de Josh Topolsky, CEO de The Outline, una publicación que se centra en tres áreas transversales: el poder (¿quién lo tiene, quién lo quiere y qué hacen cuando lo obtienen?); la cultura (la forma en que vivimos y nos comunicamos); y el futuro (adónde vamos después), y que está logrando abrirse un hueco entre los medios nativos estadounidenses.

Topolsky está tratando de demostrar que el contenido gratuito en la web aún puede ser respaldado por publicidad si los anuncios no son malos.

La publicidad en Internet es muy agresiva y a menudo mala”, dijo Topolsky en un podcast emitido por Recode Media. “Es verdad que los consumidores más inteligentes y los que más usan Internet, bloquean la publicidad o evitan las webs que la usan masivamente”, indica Topolsky, pero desestima la idea de que poner todo detrás de un muro de pago sea entonces el único camino, o la única solución posible.

Sin embargo, The Outline no planea de momento cobrar por su contenido, y tampoco su modelo de negocio está orientado a generar decenas de historias de baja calidad y amarillas, sólo para aumentar las visitas a las páginas y, por lo tanto, las visitas a los anuncios.

Ante una audiencia más pequeña, que además no paga por lo que lee, ¿cómo se financia el medio?, en este caso, The Outline.

Topolsky dijo que la publicación facilita a las marcas crear anuncios “creativos, hermosos” y luego los muestra a sus lectores mientras recorren las historias, con un mecanismo de entrega que comparó con Instagram o Snapchat; como resultado, el sitio puede “conseguir millones de visitas gracias a una pieza de contenido personalizado” y, a menudo, lograr que sus lectores interactúen con ese contenido en lugar de solo mirarlo.

“Estoy abierto a la idea de pedir dinero a la gente”, dijo Topolsky. “Pero creo que hay una oportunidad no abordada en la publicidad que ha sido maltratada durante 20 años por la mayoría de las personas en esta industria. La buena publicidad es válida, y cuando está bien, es genial. Además, tenemos que demostrar que vale la pena gastar dinero”.

En el citado podcast, que puede escucharse en el párrafo siguiente (en inglés), Topolsky asevera que los editores digitales han desperdiciado energía al intentar mostrar anuncios en formatos como los bánners y  otros modelos de visualización estáticos, “que son aburridos de ver y solo se gana dinero cuando la página está sobrecargada con ellos”.

“El anuncio de televisión funciona porque es bueno para la televisión. El anuncio de la revista funciona porque es bueno para las revistas. ¿Sabes lo que Instagram y Snapchat y Facebook, hasta cierto punto, y Pinterest descubrieron? Que hay un anuncio en internet que funciona realmente bien y no es el bánner que se empeñan en seguir mostrando los periódicos“. Sólo hay que mirar a los que se están llevando el dinero de la publicidad y ver que hay formatos que sí funcionan.

Fotografía:  Jimmy Fallon y Joshua Topolsky en the Engadget Show. Autor: Nan Palmero 

Deja un comentario