Si algo ha quedado claro en 2018, además de la necesidad de implantar muros de pago de manera inteligente, es también que no existe una “la bala de plata”; es decir, esa solución universal válida para el mismo problema en todos los sitios. Antes al contrario, algo que queda patente estudio tras estudio es que cada medio de comunicación debe encontrar su propio camino, porque lo que puede ser una buena estrategia en Vigo no lo es en Valencia, porque las comunidades a las que se dirigen no son las mismas, ni mucho menos lo que sirve para un periódico general es válido también para los locales.

Ante esa tesitura, dentro de una estrategia global centrada en el lector, cada vez cobran más importancia los laboratorios de pruebas o de innovación en los medios de comunicación que, dentro del sentido común y de la obligación de trabajar justificando cada euro que se invierte, sean capaces de probar y fallar sin que el fracaso sea algo malo, sino como un hito más en el camino que se ha emprendido.

Precisamente en esta dirección va la recomendación de fin de año de Michael Grant, cofundador del Survival Kit for Journalists of Color y editor de experiencia de usuario en Reveal for The Center for Investigative Reporting.

Según Grant, “fallar es una función central del aprendizaje. Sin embargo, con demasiada frecuencia, las mayores oportunidades perdidas son las que no se logran. A medida que más medios de comunicación hacen más con menos, deben identificar formas de fallar de manera más inteligente y evitar que los fallos pasados repriman la exploración de nuevas ideas. Si está buscando lugares para comenzar este trabajo, las declaraciones tipo “cómo podríamos” se convierten en oportunidades para revisar decepciones pasadas o buscar nuevas ideas”.

Grant apunta que las redacciones que salgan ganadoras en 2019 serán las que habrán buscado mejores experimentos para probar. “Incrementarán su volumen de experimentos, haciéndolos rápidos y con frecuencia. Al comprometerse con el cuidadoso proceso de probar sus suposiciones, recorrerán el camino hacia la precisión y descubrirán qué funciona y qué no antes de llevar las ideas al mercado. Llevarán a cabo pequeños experimentos controlados donde no hay vergüenza en el fracaso y constantemente se preguntarán: “¿Qué aprendimos?”. Y aquí está el ingrediente más importante: colocarán a los miembros de la audiencia en el centro de sus esfuerzos y sacarán a la luz sus necesidades más apremiantes”.

Ejemplos que funcionan: Times Open, BBC, NPR…

El cofundador del Survival Kit for Journalists of Color cita algunos ejemplos: “El Times Open Team , los laboratorios de noticias de la BBC y el libro de opciones de diseño impulsado por hipótesis de NPR son buenos ejemplos de grandes organizaciones que crean espacio para explotar el poder de los experimentos. Pero las organizaciones más pequeñas también están entrando en acción. Mi reciente visita al Centro Shorenstein en la Escuela Kennedy de Harvard confirmó esto. El objetivo del proyecto es “descubrir las mejores prácticas sobre cómo los medios de comunicación sin fines de lucro y de nicho pueden involucrar, crecer y monetizar sus audiencias en línea. Fue el mejor ejemplo que he visto de pequeños medios aprendiendo a formular hipótesis, diseñar, probar y compartir lo que se aprendió”.

Bernard Roth, fundador del Instituto de Diseño Hasso Plattner en Stanford comienza el capítulo 4 de su libro, The Achievement Habit, con una cita de Anthony Robbins. “Si haces lo que siempre has hecho,  obtendrás lo que siempre has recibido”. Según Roth, “veo a nuestra industria en esto. No hemos hecho el mejor trabajo explorando alternativas a las viejas prácticas. Este año, esto tiene que cambiar”.

No se requieren grandes presupuestos y grandes equipos, agrega Roth. “Pero los experimentos bien diseñados y los equipos bien preparados, listos para descubrir las siguientes ideas que impulsarán el próximo prototipo, sí lo son. Comienza creando un ambiente de creatividad. Como diría Steve Blank, “Salga del edificio “, vaya más allá de los paneles analíticos y comience a hablar con seres humanos reales para averiguar cuál de sus problemas le gustaría resolver. Prueba tu mano en un sprint de diseño. Aprende a diseñar grandes experimentos que puedes probar con humanos”, concluye.

Deja un comentario