Muchos periódicos locales de todo el mundo están sufriendo lo indecible día tras día para poder subsistir en una situación de prolongada crisis, al carecer del músculo financiero necesario para hacer frente a gastos comunes y no poder acceder a la tecnología necesaria, ni lograr el volumen de impresiones adecuado para poder obtener ingresos por publicidad de cierta relevancia ni poder cobrar aún por los contenidos, al menos a una escala sostenible. En Estados Unidos, desde hace meses se califica ya de “creciente desierto” el panorama de los medios locales.

Un estudio publicado hace apenas unos meses por la Escuela de Medios y Periodismo de la Universidad de Carolina del Norte confirmaba que el 20% de los periódicos metropolitanos o de un área concreta habían cerrado desde que empezó la crisis y muchísimos más habían tenido que reducir sus coberturas. “Hay mucho en juego”, decían los investigadores en su informe. “Nuestro sentido de comunidad y nuestra confianza en la democracia en todos los niveles sufren cuando el periodismo desaparece o disminuye. En una era de noticias falsas y políticas divisivas, el destino de las comunidades en todo el país, y de la democracia de base, está vinculado a la vitalidad del periodismo local”.

Ahora, un estudio encargado por la Primera Ministra británica, Theresa May, a la periodista y economista Dame Frances Anne Cairncross, para tratar de averiguar cómo salvaguardar el futuro del periodismo de calidad en Reino Unido, concluye que el periodismo local debería ser apoyado con fondos públicos, pero a través de un organismo independiente.

Según el estudio, muchos periódicos locales que han logrado sobrevivir y que son vitales para una democracia funcional son propiedad de editores cargados de deudas que han tenido que recortar inversiones y han despedido a cientos de periodistas en un esfuerzo por mantener los márgenes de ganancias o no incurrir en pérdidas que aboquen al cierre y obliguen a más despidos, pero que la situación puede seguir agravándose, recoge The Guardian.

El informe dibuja paralelismos con empresas que una vez dominaron sus mercados pero que no lograron dar el salto digital, como Kodak o Blockbuster, y asegura que la prioridad debería ser garantizar que se siga produciendo periodismo de alta calidad en Gran Bretaña en lugar de intentar salvar a la industria periodística en su formato actual.

“La intervención pública puede ser el único remedio”

Cairncross indica en su informe que la pérdida de empleos en los periódicos locales significa que hay una crisis en la cobertura de la democracia. “El coste del periodismo de investigación es grande y rara vez parece pagarse por sí mismo”. Dada la “evidencia de un fallo del mercado en el suministro de noticias de interés público, la intervención pública puede ser el único remedio”.

Pero para no minar aún más la confianza en los medios, la distribución de esos fondos no debía estar en manos del gobierno, sino de organismos independientes.

Instituto para distribuir los fondos, con aportaciones públicas y de Facebook y Google

Concretamente, Caincross propone  crear un instituto para noticias de interés público, que podría distribuir fondos tanto del gobierno como de otras fuentes, que incluirían también aportaciones de Google y Facebook al periodismo.
El informe de Caincross no se ciñe sólo al periodismo local de calidad, aunque sí lo destaca de manera significativa por su valor para la democracia, sino que ofrece otras recomendaciones:
  • Realizar una investigación por parte del regulador de competencia en el mercado de publicidad online, que debería determinar si la posición de Facebook y Google es demasiado dominante.
  • Crear un nuevo código de conducta entre los editores y las grandes empresas de tecnología, supervisado por un regulador que garantizaría que las empresas de tecnología traten a los editores de noticias de manera justa.
  • Alivio fiscal para editores que invierten en periodismo de interés público, posiblemente otorgando un estatus similar a entidades sin ánimo de lucro a algunos editores.
  • Eliminar el impuesto del 20% del IVA en las suscripciones de noticias digitales, lo que hace que los paywalls en línea se puedan alinear con los periódicos impresos.

Descargar estudio completo en PDF (en inglés)

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