Una de la mejoras formas de conseguir lectores para el futuro es empezar a cautivarlos desde pequeños con contenidos atractivos. Es una época en que, además, las nuevas generaciones poseen unos hábitos de lectura tan distintos a los de las generaciones anteriores y con tanta oferta a su disposición, atraerlos desde pequeños a una cabecera periodística concreta es una estrategia que no debería obviarse. Aunque en las ediciones impresas han sido muchas veces una constante los proyectos tipo Aula Escuela, en los que los periódicos ofrecen semanalmente algún tipo de información dirigida a escolares (en muchas ocasiones, además, apoyada económicamente por la administración), esta estrategia no se está trasladando a las ediciones digitales con contenidos nativos y más orientados a las nuevas generaciones nativas.

Pero es verdad que la situación empieza a cambiar. Es el caso, por ejemplo, del periódico francés Libération, que está potenciando no sólo el contenido para niños, sino que lo ha relanzado y puesto tras un muro de pago para acostumbrar también a los niños a que entiendan que la información bien realizada cuesta dinero (aunque en este caso la abonen los padres).

En septiembre pasado, el periódico francés mejoró Le P’tit Libé, una edición digital semanal y su correspondiente aplicación para iOS dirigida a niños de 7 a 12 años. Cada viernes, Le P’tit Libé ofrece un tema de interés periodístico como los Juegos Olímpicos de Invierno, el presidente ruso Vladimir Putin,  las Fake News o la situación en Cataluña, y lo divide en seis secciones, cinco de las cuales están detrás de un muro de pago.

Esta semana, por ejemplo, el contenido periodístico está enfocado en mayo del 68. Además de todas las partes informativas, como por ejemplo reportajes de lo que se logró con Mayo del 68, cómo era Francia entonces, o en qué ha cambiado, una de las secciones en abierto es una selección cuidada de libros para niños sobre el tema que se trata esa semana. Una suscripción cuesta 55 euros al año o cinco euros al mes.

Según publica Digiday, “como es de esperar para una edición centrada en los niños, Le P’tit Libé está muy enfocada en imágenes, con cuestionarios interactivos y animaciones. Desde septiembre, Le P’tit Libé ha reunido a casi 1.000 suscriptores con un marketing mínimo, una quinta parte del camino hacia su objetivo de 5.000 suscriptores hacia fin de año, dijo Xavier Grangier, jefe de digital de Libération. (Tiene que llegar a 3.000 suscriptores para pagar el equipo de tres personas que trabaja en Le P’tit Libé).

“Queremos nuevas personas, nuevos lectores, nuevos ingresos”

Hasta ahora, nadie se ha dado de baja, agregó. “Queremos explicar temas complicados como lo que está sucediendo en Israel y Palestina para los niños”, dijo Grangier. “Queremos nuevas personas, nuevos lectores, nuevos ingresos”, recoge Digiday.

Las campañas de captación se están dirigiendo a los padres que ya están abonados, para que adquieran también una suscripción para sus hijos.

Libération ve otro mercado potencial en las escuelas. Grangier descubrió que los profesores se suscriben para usar el contenido como material de apoyo en las escuelas. Libération está hablando con el Ministerio de Educación de Francia, para hacer que el contenido de Le P’tit Libé sea más accesible en las escuelas.

Hay una parte, sin embargo, que complica un poco el proceso: cada suscripción de Le P’tit Libé requiere dos cuentas: una que los padres pueden usar para pagar y una cuenta de solo lectura para niños. Esta segunda cuenta está diseñada para que no haya posibilidad de conectar hacia Libération. Las aplicaciones de los niños pasan por un riguroso proceso de selección antes de que sean validadas en la tienda de aplicaciones de Apple, y la aplicación de Le P’tit Libé tarda un mes en activarse.

Apple también otorgó a la aplicación para iOS Le P’tit Libé una clasificación por edad de más de 17 años porque contiene contenido que se envía desde la propia aplicación. Cambiar el rango de edad es un proceso complicado, y Grangier espera que, por ahora, los padres descarguen la aplicación.

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